Colombia: la vida es sagrada, pero nos estamos matando

La arenga que hemos escuchado en las manifestaciones de fines de 2019 y durante las últimas semanas en Colombia —“Nos están matando”— no corresponde únicamente a los casos de abuso policial. También se debe al silencioso proceso de asesinatos sistemáticos de más de 900 líderes y lideresas sociales en territorio rural desde la firma del Acuerdo de Paz de 2016 hasta la fecha, según el reporte de abril de 2021 de la Jurisdicción Especial para la Paz. Desde esa indignación me pregunto: ¿cómo recuperar el valor y la dignidad del acto de respirar en Colombia?

Hasta que la dignidad y la justicia sean costumbre

Hoy, Chile se levanta con la memoria más viva que nunca, después de más de 30 años en los que el modelo económico-político se ha enquistado, generando una serie de abusos en todas las áreas de la vida: un desgaste profundo producto de la violencia sistemática hacia nuestros abuelos (sistema privado de pensiones), hacia las mujeres (sistema machista y discriminador) y hacia los jóvenes y sus familias (sistema lucrativo que instala la educación, la salud y la vivienda como mercancías, y no como derechos).